La trampa de no conocer tus números

La trampa de no conocer tus números

Cuando decides emprender, lo último que te preocupa es la contabilidad y los impuestos de tu negocio. Emprendes para dedicarte a lo que mejor sabes hacer y a lo que te apasiona. Te apuntas a un montón de formaciones para poder hacer tú misma un montón de tareas anexas que te permitan vender y ayudar a los demás: crear una página de venta, montar un funnel de ventas, tener presencia en las redes sociales,… hasta que puedas delegar todas estas tareas en otras personas. En cambio, se suele contratar a un asesor desde el principio, lo cual está fenomenal. Es la persona experta en temas fiscales y que se puede encargar de tus declaraciones. Y esto te lleva a la trampa de desentenderte por completo de la contabilidad de tu negocio porque:

  1. No quieres saber nada del tema.
  2. Los números no son lo tuyo.
  3. Te parece complicado.

 Repasemos juntos/as cada una de estas objeciones.

  1. ¿Realmente no quieres saber nada del tema? En realidad, hay números que sí te interesan y mucho: número de ventas, total vendido e ingresado cada mes, número de clientes, número e identificación de tus clientes más fieles, etc. La contabilidad no es más que un registro de lo que pasa en tu negocio: ventas, compras, cobros y pagos. No necesitas saber cómo llevar una contabilidad para aprovechar la información que te da (sigue leyendo).

 

  1. Piensas que los números no son lo tuyo. Hemos hablado de números que despiertan tu interés, ¿verdad? Y me atrevo a decir que cualquiera los entiende. Vamos que no hace falta ser ingeniero ni matemático para ver su evolución y sacar conclusiones… ¿o te resulta más cómodo seguir en la ignorancia y a ciegas? ¿Crees que realmente te conviene no conocer algunas cifras clave de tu negocio? Ya te digo yo que no y, por una simple razón: estás desaprovechando una poderosa manera de tomar conciencia de tu situación en un solo vistazo.

 

  1. Te parece complicado. La buena noticia es que no necesitas ser contable, es decir, registrar cada hecho económico que se produzca. Dicho esto, podrías hacerlo de manera sencilla en un Excel porque tampoco necesitas aprender lo que son debe y haber ni las cuentas contables y su uso. Sólo necesitas saber qué información te interesa y plasmarla en tu Excel. Eso sí, si eres disciplinado/a para hacerlo de manera regular, mejor. Ahora tengo que decirte que, si, por ejemplo, utilizas Paypal para cobrar tus servicios, tienes acceso a informes en un clic. Estos informes los puedes conseguir en formato Excel, con lo cual basta con saber manejar Excel para sacarles partido. 

Y terminaré diciéndote que las personas exitosas financieramente saben exactamente de dónde proviene su dinero. ¿Acaso esto no merece tu compromiso e implicación?

Primer paso para entender tus números

Primer paso para entender tus números

Cualquier persona que decide emprender tiene por objetivo vivir de su emprendimiento para poder llevar la vida a la que aspira. Por ejemplo, una madre quiere conciliar de verdad su vida familiar con su trabajo. Le interesa tener flexibilidad y pasar tiempo con sus hijos a diario sin, por ello, renunciar a realizarse a través de lo que le apasiona.

En este sentido, saber si tu negocio es rentable es básico. Yo ya sé que la contabilidad asusta. ¿Y si no hiciera falta ser contable profesional para sacarle partido a la información que nos da la contabilidad? Luego, muchas personas me dicen: “Los números no son lo mío”. ¿Y si no hiciera falta ser un ingeniero o un genio en matemáticas? Otras me dicen: “Yo no quiero saber nada del tema. Prefiero delegarlo a un gestor.” ¡Genial! Ya que tienes alguien que te hace la contabilidad, ¿qué excusa tienes para no mirar tus resultados u obtener información clave para tomar decisiones? ¿De qué tienes miedo? ¿De qué está intentando protegerte este miedo?

Para mí, las finanzas son un puzzle de 4 piezas: mentalidad, gestión del dinero, fiscalidad y espiritualidad.

Todo es importante. En cualquier caso, si te resulta más fácil practicar la política del avestruz antes que hacerte responsable de tus resultados y del dinero que entra y sale, sería bueno que te miraras al espejo y hablaras contigo mismo/a para descubrir qué pasa. Cuando lo sepas, podrás actuar ya que podrás tener en cuenta lo que te frena y buscar una alternativa aceptable para ti en este momento.

Veamos un ejemplo para que me entiendas mejor. Cuando empezamos a emprender online, rápidamente entendemos que tendremos más visibilidad y, por lo tanto, más alcance si hacemos vídeos en directo en nuestras redes sociales, lo cual nos bloquea. Un bloqueo es el síntoma de un miedo. ¿Miedo a ser visible? ¿Miedo a la crítica? ¿Miedo a quedarse en blanco? ¿Miedo a ser invisible y comprobar que a nadie le interesa lo que tenemos que contar)? ¿Miedo a que te hagan preguntas y no sepas contestar? Seguramente habrás oído la frase: “Si tienes miedo, hazlo con miedo.” Sin embargo, tampoco es necesario hacerlo a lo loco y, por eso, te propongo que mires dentro de ti. Una vez eres consciente de lo que te pasa internamente, es más fácil buscar una solución. Lo suyo es que la parte de ti que intenta protegerte llegue a un acuerdo con la parte de ti que quiere hacerlo. Una alternativa aceptable para ti podría ser grabar el vídeo las veces que haga falta hasta tener un resultado decente y subirlo a tus redes sociales. La práctica es lo que te permitirá alcanzar esta comodidad que ves en otras personas que hacen directos y los miedos irán desapareciendo poco a poco. ¡Enhorabuena! Estás creciendo.

He creado un grupo gratuito en Telegram que se llama “Conoce los números de tu negocio”. Te invito a unirte y comentarme todos los bloqueos y miedos que sientes frente al dinero y cómo te gustaría sentirte en realidad. Para unirte, pincha AQUÍ.