Cualquier persona que decide emprender tiene por objetivo vivir de su emprendimiento para poder llevar la vida a la que aspira. Por ejemplo, una madre quiere conciliar de verdad su vida familiar con su trabajo. Le interesa tener flexibilidad y pasar tiempo con sus hijos a diario sin, por ello, renunciar a realizarse a través de lo que le apasiona.

En este sentido, saber si tu negocio es rentable es básico. Yo ya sé que la contabilidad asusta. ¿Y si no hiciera falta ser contable profesional para sacarle partido a la información que nos da la contabilidad? Luego, muchas personas me dicen: “Los números no son lo mío”. ¿Y si no hiciera falta ser un ingeniero o un genio en matemáticas? Otras me dicen: “Yo no quiero saber nada del tema. Prefiero delegarlo a un gestor.” ¡Genial! Ya que tienes alguien que te hace la contabilidad, ¿qué excusa tienes para no mirar tus resultados u obtener información clave para tomar decisiones? ¿De qué tienes miedo? ¿De qué está intentando protegerte este miedo?

Para mí, las finanzas son un puzzle de 4 piezas: mentalidad, gestión del dinero, fiscalidad y espiritualidad.

Todo es importante. En cualquier caso, si te resulta más fácil practicar la política del avestruz antes que hacerte responsable de tus resultados y del dinero que entra y sale, sería bueno que te miraras al espejo y hablaras contigo mismo/a para descubrir qué pasa. Cuando lo sepas, podrás actuar ya que podrás tener en cuenta lo que te frena y buscar una alternativa aceptable para ti en este momento.

Veamos un ejemplo para que me entiendas mejor. Cuando empezamos a emprender online, rápidamente entendemos que tendremos más visibilidad y, por lo tanto, más alcance si hacemos vídeos en directo en nuestras redes sociales, lo cual nos bloquea. Un bloqueo es el síntoma de un miedo. ¿Miedo a ser visible? ¿Miedo a la crítica? ¿Miedo a quedarse en blanco? ¿Miedo a ser invisible y comprobar que a nadie le interesa lo que tenemos que contar)? ¿Miedo a que te hagan preguntas y no sepas contestar? Seguramente habrás oído la frase: “Si tienes miedo, hazlo con miedo.” Sin embargo, tampoco es necesario hacerlo a lo loco y, por eso, te propongo que mires dentro de ti. Una vez eres consciente de lo que te pasa internamente, es más fácil buscar una solución. Lo suyo es que la parte de ti que intenta protegerte llegue a un acuerdo con la parte de ti que quiere hacerlo. Una alternativa aceptable para ti podría ser grabar el vídeo las veces que haga falta hasta tener un resultado decente y subirlo a tus redes sociales. La práctica es lo que te permitirá alcanzar esta comodidad que ves en otras personas que hacen directos y los miedos irán desapareciendo poco a poco. ¡Enhorabuena! Estás creciendo.

He creado un grupo gratuito en Telegram que se llama “Conoce los números de tu negocio”. Te invito a unirte y comentarme todos los bloqueos y miedos que sientes frente al dinero y cómo te gustaría sentirte en realidad. Para unirte, pincha AQUÍ.